Fases del parto

Salud en la mujer

El parto se divide, de forma general, en tres periodos: dilatación, expulsivo y alumbramiento.

1. La dilatación es el periodo de las primeras contracciones que borran y dilatan el cuello.

No es un periodo fijo ya que depende mucho si se es primípara (es el primer parto) o multípara (ya se ha tenido algún parto previamente).

En las multíparas es más corto, y sucede la dilatación y borramiento del cuello uterino a la vez, y en algunas mujeres da unos dolores mínimos, que hacen que no se den cuenta de que el parto está sucediendo hasta que ya está avanzado.

Esto hace que muchas veces lleguen al Hospital muy justas de tiempo o prácticamente dando a luz, o que en la gunos casoas, el lumbramiento se produzca en casa, en la ambulancia, taxi….

En las primíparas es mucho más lento. Primero se dilata el cuello uterino y luego se borra.

Se dice que se está de parto cuando la dilatación es mayor de 2 cms. Normalmente, el dolor es claro en las contracciones, y estas se suceden de forma rítmica cada 10 minutos aproximadamente.
Es raro que esta fase dure menos de 8 horas en las primíparas y por ello, no tienen problemas para llegar a tiempo al Hospital.

Posteriormente, se produce la rotura de la bolsa, pero ojo, ya que hay casos en los que se produce una rotura prematura (la mujer, de pronto y sin molestias, nota que se moja y ve un líquido claro que cae de su vagina).
Es lo que se denomina rotura espontánea de la bolsa de las aguas (REBA), y si ocurre, se debe acudir al Hospital, porque se considera que ya se está de parto, aunque no se haya dilatado del todo. Una vez rota esta bolsa, el riesgo de infección es mayor según van pasando las horas porque el feto ya no tiene la protección de la bolsa, y por ello la gestante debe estar controlada en el Hospital.

2. Siguiendo a la dilatación está el periodo expulsivo, hasta la salida del feto.

Dura mucho menos, alrededor de una hora, aunque en las multíparas pueden ser escasos minutos.

Las contracciones son más intensas, cada menos tiempo y dolorosas, y la mujer siente deseos de empujar.

Aquí llega la primera polémica; el dolor es tan intenso que las mujeres aceptan la anestesia epidural que se les propone (porque se ha demandado durante muchos años como una mejora social), y esta anestesia le quita la sensación de contracción y por tanto el deseo de empujar.

Esto ralentiza el expulsivo, aumenta algo la posibilidad de complicaciones (aunque controladas por el obstetra), puede aumentar la necesidad de cesáreas, y a algunas madres les parece que les distancia del nacimiento de su hijo al participar menos.

Esta polémica es absurda, ya que a una mujer que no quiera la anestesia epidural, no se la van a poner, y dado que se conocen sus efectos, si la mujer la desea por no aguantar el dolor, no tiene porque aumentar su riesgo en el parto.

En esta fase también se practica la episiotomía, que es un corte dirigido en el periné de la mujer para efectuar un desgarro “controlado”, favorecer la salida del feto, y evitar lesiones .También esta medida está muy cuestionada hoy en día.

Puede comentar con su obstetra que si el no la ve del todo necesaria no se haga, pero el responsable del parto es el, y si ve dificultades la hará, ya que es mejor un corte dirigido, que un desgarro incontrolado.

3. Una vez que el feto sale, le sigue el alumbramiento de la placenta, que sucede unos 20 a 30 mn. tras dar a luz.

En este periodo el problema máximo es que ocurra una hemorragia por atonía uterina, que no recupere su tono muscular y permita sangrados por las boquillas vasculares que quedan donde estaba la placenta.

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