2,5 millones de mujeres españolas padecen Osteoporosis

Salud en la mujer

– El próximo domingo, 20 de octubre, se celebrará el ‘Día Mundial de la Osteoporosis’, en un momento en el que el aumento progresivo de esta enfermedad es evidente entre la población. Con motivo de esta celebración, Pulsomed.com se une a la iniciativa y aprovecha para destacar algunos aspectos sobre esta afección que padecen cada vez más mujeres españolas


La osteoporosis es una enfermedad común que actualmente afecta a 2,5 millones de mujeres en España, y que perjudica hasta el 30% de mujeres posmenopáusicas de los países occidentales. Se trata de una pérdida natural de masa ósea que comienza muy poco después de haberse alcanzado el valor máximo y, aunque suele ser muy lenta (alrededor del 0’5% por año), dura el resto de la vida. Por ello, es importante una detección temprana de la enfermedad, ya que el tratamiento precoz es el elemento principal para intentar prevenir sus complicaciones.

La osteoporosis es comúnmente un resultado del envejecimiento, y ocurre como consecuencia de la remodelación ósea. Durante este proceso, se reabsorve más hueso que el que se coloca, dejando como resultado su adelgazamiento y, por tanto, un mayor riesgo de fractura. En este sentido, existe un índice normal de pérdida de masa ósea con la edad. En las mujeres, esta pérdida es más grande entre los primeros 3 y 6 años después de la menopausia. En los varones, sólo en casos de larga vida con un valor bajo del pico de masa ósea durante la juventud, se desarrolla la enfermedad.

Podemos afirmar, por tanto, que la mujer ha sido peor tratada por la naturaleza en lo que respecta al metabolismo óseo. En primer lugar, su valor de pico de masa ósea, alcanzado durante la época de la madurez esquelética, es inferior al del varón (hasta un 30-50% menor). Además, cuando llega la menopausia, al cesar la producción de hormonas, algunas mujeres pueden sufrir una pérdida más acelerada y rápida de esta masa, que llega a producir la llamada osteoporosis postmenopáusica, sin duda la forma más frecuente de esta afección. Al tener las mujeres un valor menor de la cantidad máxima de masa ósea y sufrir la osteoporosis, es más fácil que lleguen a tener cantidades que estén por debajo del límite mínimo de resistencia del hueso a los golpes. Se producen así las fracturas, la peor consecuencia de la enfermedad osteoporótica. Por lo menos un 90% de las fracturas de la cadera y de las vértebras en mujeres mayores se puede atribuir a la densidad baja del hueso.

Existen diferentes métodos para medir la densidad ósea. La técnica preferida por los profesionales es la radiografía ‘dual absorptometry (DXA), ya que es relativamente fácil de realizar, y la cantidad de exposición del paciente a la radiación es baja. Mediante esta técnica, que dura de 10 a 20 minutos, se mide la densidad del hueso a través de una exploración que se centra en dos áreas principales: la cadera y la columna vertebral. Por otro lado, también se puede utilizar el ‘Tomográfo Computarizado Cuantitativo’, aunque la cantidad de la radiación es más alta y su coste es mayor. Esta es una herramienta de diagnóstico relativamente nueva para medir la densidad de los huesos, pero los resultados no son tan exactos como los de la DXA.

Tratamientos

Dado que ninguna forma de tratamiento disponible ha demostrado revertir la pérdida ósea de un modo clínicamente útil en la osteoporosis avanzada, la prevención se convierte en la forma de manejo más efectiva. Entre las medidas generales, los expertos recomiendan practicar ejercicio físico moderadamente y de forma continuada, ya que esta actividad aumenta el pico de masa ósea durante la juventud, y evita la pérdida de minerales asociada a la menopausia y al envejecimiento. Además, tomar suficiente calcio y mantener una alimentación adecuada, o evitar hábitos nocivos como son el tabaco, el abuso de alcohol y café o llevar una vida sedentaria son otras recomendaciones de los profesionales.

Entre las medidas farmacológicas, existe un Tratamiento Hormonal Sustitutivo (THS) que inhibe la reabsorción al actuar sobre receptores específicos en las células óseas. En mujeres con OP establecida, esta técnica es también efectiva, ya que incrementa la masa ósea vertebral en un 5% y reduce la incidencia de fracturas de cadera a la mitad. Por otro lado, la toma de bifosfonatos (alendronato, etidronato) puede ser una alternativa eficaz al THS, aunque tiene un estrecho margen de seguridad, pudiendo producir hipercalcemia e hipercalciuria, precisando, por tanto, controles para evitar tales efectos. También existen otros fármacos como el Tamoxifén, un antiestrógeno utilizado en el cáncer de mama, y que tiene un efecto similar a los estrógenos a nivel del hueso y el Endometrio, que previene la pérdida ósea, pero estimula la proliferación endometrial, o la Tibolona, introducida recientemente para el tratamiento de los síntomas climatéricos, y que parece tener efectos positivos en el mantenimiento de la masa ósea.

Podríamos decir, como conclusión, que hoy disponemos de diversos tratamientos efectivos para evitar la reabsorción de los huesos y, por tanto, para prevenir la pérdida de masa ósea en la menopausia. En este sentido, es preciso explicar a cada mujer, según su perfil global de riesgo (cardiovascular, osteoporosis, cáncer de mama), cuáles son las ventajas y efectos adversos que hay que esperar de determinado esquema terapéutico, qué duración y qué controles es necesario efectuar para conseguir el objetivo con los mínimos problemas. En aquellas mujeres no preparadas para un tratamiento a largo plazo, un planteamiento conservador con ejercicio continuado y aporte adecuado de calcio, evitando factores nocivos, sería lo más adecuado.

Para complementar y ampliar esta información, puede visitar nuestra página web ‘www.tuotromedico.com’, en la que encontrará los apartados ‘Menopausia y Osteoporosis’, ‘Densiometría Ósea’ y ‘Calcio en la Dieta’, y en los que se explican al detalle los riesgos, indicaciones o tratamientos para que esta enfermedad afecte en la menor medida posible a la rutina diaria de los pacientes que sufren esta enfermedad.

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