Cistitis intersticial

Salud en el hombre, Salud en la mujer
Vejiga
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La cistitis intersticial es una enfermedad inflamatoria de la vejiga que cursa de forma crónica y de la que se desconoce su causa exacta aunque, como en muchas enfermedades inflamatorias crónicas, se sospecha un origen autoinmune (el sistema inmunitario del paciente reacciona contra él atacando a sus órganos).

Es frecuente que se asocie a otras enfermedades de causa poco clara, como la fibromialgia y el colon irritable.

Consiste en una inflamación de la pared de la vejiga que además de producir diferentes síntomas, entre los que predomina el dolor, puede causar a largo plazo lesiones definitivas de la pared de la vejiga, produciendo una disminución de su función, y problemas de sangrado por irritación. En grados más severos puede llegar a producir ulceraciones de su pared con cicatrices de la misma.

En un porcentaje alto, los enfermos son mujeres, y hay una variabilidad enorme respecto a los síntomas que produce, ya que hay enfermos con mínimos síntomas (sensación de querer orinar, de vaciado incompleto…), hasta otros con dolor muy intenso y alteraciones en el funcionamiento de su vejiga que son muy incapacitantes.

Su diagnóstico se establece mediante la exclusión de otras enfermedades que puedan producir estos síntomas y se confirma mediante la realización de una cistoscopia (exploración vejiga, introduciendo un endoscopio especial llamado cistoscopio a través del meato uretral (orificio por donde sale la orina al exterior), que además de permitir la visualización directa de la uretra y la vejiga urinaria, permite obtener muestras para analizarlas (biopsias) si es que se observa algo anormal.

No hay un tratamiento definitivo para este problema, sino que es sintomático (se tratan solo los síntomas que produce), incluyendo la toma de antiinflamatorios, tipo aspirina, ibuprofeno, etc…antiespasmolíticos, y antidepresivos.
También se ha utilizado la estimulación eléctrica transcutánea para intentar estimular la vejiga mediante impulsos eléctricos.
En muchas ocasiones hay que terminar recurriendo a la cirugía para intentar aliviar las molestias que ocasionan las complicaciones, sin que sea efectiva al 100%.
De todos estos métodos no hay ninguno que haya demostrado una eficacia superior a los demás.

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