Gammagrafía tiroidea

Pruebas diagnósticas

La gammagrafía es la técnica de medicina nuclear en la que inyectando una sustancia marcada radiactivamente, al distribuirse esta por el organismo, se captará por los órganos a los que vaya dirigido, y posteriormente esta captación se puede detectar por medio de una gammacámara que indicará donde se ha depositado.

Se pueden marcar diferentes sustancias, desde galio a anticuerpos, dependiendo de su indicación y se usa para detectar enfermedades tiroideas, lesiones óseas metastásicas, embolismos pulmonares, actividad inflamatoria articular, y otras muchas más.

Concretamente, en la gammagrafia tiroidea se administran al paciente isótopos radiactivos (Yodo I-131 o Tecnecio 99m), que tras circular por la sangre son captados por la glándula tiroides. Actualmente, se utiliza de rutina el Tecnecio 99m, por ser de vida media mucho más corta que el I-131 y desprender menos radiación.

El isótopo, ya fijado a las células de la glándula tiroides, libera radiación gamma (escasamente peligrosa para el ser humano), y esta es captada por una máquina denominada gammacámara. En ella se recoge la radiación liberada por estos isótopos, dándonos una imagen radiológica de la glándula tiroides, y dependiendo de donde se haya captado más o menos, podremos sacar deducciones diagnósticas, ya que nos proporcionará información de la forma, la estructura y el funcionamiento de la glándula tiroides.

Los isótopos se administran por vía oral en el caso del I-131, desprendiendo radiación durante unos 8 días. El tecnecio se administra por vía intravenosa y su radiación dura solo horas.
La gammagrafía se realiza a las 24 horas de haber tomado el I-131, y a las 2 horas en el caso del tecnecio.

En ambos casos es una prueba indolora, y el paciente no precisa de preparación previa, excepto abstenerse de tomar hormona tiroidea (si la tomaba), fármacos antitiroideos y alimentos ricos en yodo.

No se debe hacer esta prueba en pacientes alérgicos al Yodo, y al marisco (ya que este pescado contiene gran cantidad de yodo), ni en embarazadas.

La gammagrafía tiroidea se utiliza para el diagnóstico diferencial de:
Ø Pacientes con masas en el cuello
Ø Pacientes con nódulos tiroideos fríos ( no recogen marcador)
Ø Pacientes con nódulos tiroideos calientes ( si recogen marcador)
Ø Pacientes con hipertirodismo, discriminando una hipertrofia difusa de la glándula (Enfermedad de Graves), de una nodular (E. de Plummer)
Ø Metástasis de cáncer; si la gammagrafía es normal parece descartar un tumor tiroideo primario.
Ø Pacientes con carcinoma de tiroides, que producen metástasis.

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