Conjuntivitis u ojo rojo

Alergias, Oftalmología

Las conjuntivitis son inflamaciones del tejido más externo que recubre el globo ocular, llamado conjuntiva.

Esa capa es transparente y cubre el globo ocular por delante. Se trata de una membrana cuya misión es proteger el ojo de los agentes externos.
También en ella se produce gran parte de la lágrima que necesita el ojo para su funcionamiento normal.

La conjuntiva posee muchos vasos sanguíneos y tiene una gran capacidad de reacción ante las agresiones externas dada su finalidad defensiva, por lo cual se irrita con facilidad dando ese aspecto de ojos rojos que caracteriza a las conjuntivitis.

La contaminación de las piscinas y playas, la mayor frecuencia de actividades al aire libre, etc… son factores que favorecen la
aparición de conjuntivitis.

La conjuntivitis se manifiesta como un enrojecimiento ocular que no se asocia a dolor aunque si en ocasiones a sensación de cuerpo extraño o de arenilla en los ojos.
Se acompaña de un lagrimeo constante, y con frecuencia aparecen secreciones (legañas), que suelen ser más
abundantes por las mañanas, apareciendo pegadas la pestañas al levantarse.

Pueden afectar frecuentemente a los dos ojos, aunque suelen empezar por uno de ellos.

Existen muchos tipos de conjuntivitis, aunque las más frecuentes son las siguientes:

Bacterianas: son las más graves, y debidas a la infección del ojo por bacterias. Su tratamiento es mediante colirios antibióticos, que deben instilarse en los dos ojos, puesto que frecuentemente el segundo ojo se afecta a continuación del primero, siempre durante periodos mínimos de cinco días.
Las conjuntivitis bacterianas suelen curar con rapidez, y durante este tiempo el paciente debe de tener un cuidado escrupuloso con su higiene personal, con las toallas y la ropa de cama puesto que puede contagiar a toda la familia y al entorno de personas que le rodean.

Virales: es la más frecuente en nuestro medio, muy contagiosa, y a menudo de resolución fácil y sin secuelas. Existen diversos virus capaces de provocar conjuntivitis y con frecuencia éstas ocurren de un modo explosivo y epidémico en relación con una determinada piscina mal depurada o playa contaminada.
También pueden aparecer en el ámbito escolar o empresas donde varios trabajadores son a la vez afectados por conjuntivitis.
Las conjuntivitis víricas son muy fáciles de contagiar, ya que se transmiten a través de las secreciones ojo-mano-ojo, gotitas, etc…
Las conjuntivitis víricas no suelen tener mucha legaña, pero los pacientes afectados si tienen abundante lagrimeo.
No tienen tratamiento específico, y son autolimitadas, mejorando en pocos días o semanas.
Si son muy molestas pueden utilizarse colirios antiinflamatorios para atenuar los síntomas y aliviar las molestias.

Alérgicas: en primavera son frecuentes también este tipo de conjuntivitis. Se caracteriza porque existe intenso picor en los ojos. Estos picores aparecen periódicamente en determinados momentos de la primavera o del verano, asociados a la floración de distintas plantas o árboles.
A veces también ocurren como consecuencia de alergias a animales o al polvo doméstico.

Primaveral: un tipo especial de conjuntivitis que a menudo se relaciona con las alérgicas es la denominada conjuntivitis primaveral. Este tipo de conjuntivitis aparece en niños y adolescentes, siempre durante el periodo primaveral o el verano y cursa con intenso picor y molestias importantes con la luz que en los casos más graves incapacitan al paciente a acudir a la escuela o realizar una actividad normal.
Su tratamiento específico son los colirios antiinflamatorios y antialérgicos , que atenúan con gran eficacia los síntomas hasta hacerlos desaparecer.

Irritativas: son típicas del verano, debidas al efecto irritante de la luz solar (si se toma exceivamente y sin protección). También son agentes irritantes las aguas de las piscinas, el cloro que se utiliza para su depuración, y el agua del mar.
Suelen controlarse bien mediante colirios vacoconstrictores suaves, que descongestionan el ojo.

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