Asma y trabajo

Alergias, Enfermedades respiratorias

El asma puede estar relacionado intensamente con la actividad laboral, bien porque esta sea la causa del asma, o bien porque un asmático empeore de sus síntomas a causa del trabajo.

La primera situación se conoce como asma ocupacional, y es un tema candente hoy en día por las repercusiones socio-laborales que tiene.

El asma ocupacional se definiría como la aparición de limitaciones variables al flujo aéreo, o hiperreactividad de los bronquios, que aparecen en un determinado ambiente laboral y que, si el paciente sale de ese ambiente, mejoran o desaparecen, y que además no afecta a los demás individuos que trabajan en ese puesto.

Es relativamente frecuente que si un adulto debuta con asma, sea debido a este tipo, por lo que debe sospecharse en el estudio que se haga, mediante un adecuado interrogatorio sobre su vida laboral.

En este tipo de asma se dan dos posibilidades; la primera es que se trate de un proceso alérgico provocado por agentes ambientales que generan una reacción del sistema inmune del paciente ante ellos. Dado este componente alérgico, es frecuente que se asocie a rinitis y que muchos de ellos hayan sido atópicos en su infancia.
Para su diagnóstico se utiliza el estudio de su historia clínica y su relación con la historia laboral, y la demostración de que existe asma acompañada de una sensibilización a alergenos específicos del ambiente laboral.
En muchos casos hay que recurrir a una prueba de provocación bronquial específica que demuestre con certeza esta relación.
Normalmente, cuando cesa esta exposición, el cuadro mejora, aunque existen casos puntuales en los que esto no sucede.

La segunda posibilidad, es que en el ambiente se encuentre un agente irritante de “per se” en elevada concentración, que origina, sobre todo en individuos predispuestos, un cuadro de hiperreactividad bronquial inespecífica.

En ambos casos es recomendable disminuir la concentración de estos agentes, siendo el campo de la salud laboral el que debe tomar decisiones según las diferentes normativas existentes en la seguridad en el trabajo.

Un caso diferente será si una persona que ya es asmática sufre un empeoramiento de su enfermedad o del control de la misma por motivos laborales.
Suele ser relativamente fácil de diagnosticar, ya que a la historia clínica se suma la demostración del empeoramiento de la función respiratoria en relación al trabajo.
Además del control del tratamiento, es importante minimizar el riesgo, bien mejorando las condiciones ambientales del trabajo, bien mediante el uso de sistemas de protección individual si lo anterior no es posible, o bien valorando un cambio en el puesto de trabajo del afectado.

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