Picaduras de medusas

Alergias, Consejos de salud, Enfermedades de la piel, Lesiones deportivas

Cada vez son más frecuentes las picaduras por medusas en nuestras costas, ya que el número de estos animales se ha multiplicado al tener cada vez menos de predadores naturales de ellas en nuestras aguas (atunes, tortugas…). El aumento de la temperatura del agua también juega un papel.
Por ello, es necesario conocer algunos aspectos de estos animales y de su picadura.

El principal problema es muchas medusas son transparentes, por lo que son difíciles de ver, y unido al pequeño tamaño de algunas de ellas, esta dificultad aumenta. Por ello, hay que estar atentos a las indicaciones de los socorristas en las playas, ya que si se detectan en gran número, lo indicarán en las señales de precaución de la playa.

Si en días recientes ha existido plaga de ellas y tras un temporal han desaparecido, no olvidar que sus restos pueden ser arrastrados a la playa y al tener contactos con ellos, sufrir la picadura también, ya que el veneno se encuentra en los tentáculos.

Tampoco se deben manipular sin protección las medusas muertas que lleguen a la orilla.

Al picarnos se producirá una reacción intensa por la inoculación del veneno que variará según la susceptibilidad de la persona y el tipo de medusa.
Normalmente, se produce una urticaria aguda; enrojecimiento y picor intenso (en algunos casos dolor quemante e insoportable).
En muchos casos, llega a ser una autentica quemadura, produciéndose ampollas que pueden dejar marcas e incluso cicatrices posteriormente. Otro peligro es que estas ampollas se infecten.

Esta reacción local se puede acompañar de una reacción general, con nauseas y vómitos, escalofríos, fiebre, dolores generalizados, quebrantamiento general importante…
Hay que tener en cuneta que al picar por primera vez la reacción será menor, pero si se repiten en el tiempo, al sensibilizarse el paciente, las siguientes picaduras pueden ser de intensidad mayor.

Una medida de protección básica es evitar bañarse cuando haya plaga de ellas, e informarse de que tipo de medusa son. Si los socorristas informan de que el tipo predominante es peligrosos, es mejor no bañarse, ni tan siquiera con trajes de protección. Si la especie es menor, se puede practicar el baño protegido con trajes de neopreno, pero teniendo en cuenta que la cara estará desprotegida.

Si nos pican lo que hay que hacer es aplicar agua salada (nunca usar agua dulce para ello), pero sin frotar, para eliminar los restos de tentáculos.
No tocarlos con las manos.
Si tiene una pinza puede usarla, pero con cuidado de no aumentar la irritación, ya que se inocularía más veneno.
Poner una bolsa con hielos y cubierta con un trapo en la zona de la picadura para disminuir la inflamación. Nunca el hielo directo sobre la lesión.
Previamente instilar vinagre en la misma, ya que es un buen desinfectante y además nos bajará el picor.
Si el cuadro es importante, acudir al puesto de socorro para que nos den fármacos antihistamínicos y que neutralicen la reacción urticarial.
Vigilar las lesiones, para que se compruebe que no se infectan y que su cicatrización es la correcta.
Si la reacción que hemos tenido ha sido severa, evitar a toda costa otra picadura en el futuro, ya que puede ser más grave.

Deja un comentario