Herpes labial

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El herpes labial es una infección muy frecuente por un virus (el virus del herpes simple tipo 1), que se caracteriza por la aparición de vesículas dolorosas agrupadas en los labios, y una evolución recurrente en forma de brotes de vesículas en el mismo sitio.

Las infecciones por el virus del herpes simple son muy frecuentes.
Este virus tiene dos variedades que causan cuadros clínicos diferentes: el virus del herpes tipo 1, y el virus del herpes tipo 2.

El tipo 1 es el responsable del herpes labial, mientras que el tipo 2 produce las infecciones herpéticas genitales, consideradas hoy en día una enfermedad de transmisión sexual.
Normalmente, no hay contagio de un tipo a otro aunque, excepcionalmente, se han dado casos en los que una persona con lesiones activas labiales por herpes tipo 1, ha mantenido relaciones orogenitales con otra y se han producido lesiones genitales.

Normalmente, la primera infección que se sufre por el herpes tipo 1 es en la infancia, contagida por las secreciones de un enfermo, ya que se puede transmitir por la saliva. Su periodo infectivo máximo es cuando aparecen las vesículas, y sobre todo por el líquido contenido dentro de ellas, muy rico en virus. Aunque mucho menor, también existe riesgo de transmisión en los periodos asintomáticos.
En esta primoinfección se suele producir un cuadro general, con fiebre, malestar, dolores musculares…y la aparición de las vesículas en los labios y en el resto de la cavidad oral (se denomina gingivoestomatitis herpética). Este cuadro puede llegar a ser muy doloroso, impidiendo la correcta alimentación del enfermo por vía oral.

Posteriormente, las recurrencias son más suaves y localizadas, solo con la aparición de las vesículas dolorosas (las típicas “calenturas”) y sin síntomas generales acompañantes.
En algunos casos, los brotes se producen en las mejillas, párpados, dedos, etc… sin tener que ser exclusivamente labiales.

En algunos casos, sobre todo en enfermos con las defensas deprimidas, pueden darse complicaciones como la emigración del virus al cerebro, dando una encefalitis. También puede producirse (por autoinoculación con las manos), la transmisión al ojo, produciendo una queratitis herpética, que suelen ser de evolución tórpida y que si no se controlan pueden llegar a producir una afectación de la visión por afectación corneal.

Las infecciones por el tipo 2 se dan en la adolescencia o en edad adulta, a través de relaciones sexuales sin protección.

Ambas infecciones recurren en forma de brotes.
En el caso del tipo 1 estos brotes tienen unos factores favorecedores para que se produzcan:
o Traumatismos sobre esa zona.
o La menstruación.
o Fiebre.
o Infecciones víricas respiratorias.
o Tomar el sol sin protección.
o El frío extremo.
o El estrés.

El diganóstico es clínico, y en el herpes labial recurrente no es necesario hacer prueba alguna. En la infección primaria, o en la genital dudosa, puede tener que llegar a hacerse algunas pruebas que confirmen el diagnóstico, bien cultivando el líquido de las secreciones, o por analíticas de sangre (serologías) que detecten los anticuerpos que producen los virus.

El tratamiento en la infección primaria (gingivoestomatitis) es la ingesta de una dieta líquida abundante, que hidrate al paciente y evite el dolor al masticar y tragar, acompañada de analgésicos para la fiebre y el dolor (por ej. paracetamol).

También se suele pautar un antivírico durante una semana (habitualmente el aciclovir).
En los casos en los que el paciente refiera dolor de cabeza intenso, vómitos o desorientación, debe ser descartada una encefalitis herpética, mediante la oportuna exploración neurológica, habitualmente en un servicio de urgencias si no está disponible nuestro médico de cabecera.

En los brotes posteriores, normalmente vale con un antivírico tópico en crema, que acorta la duración del brote y mejora los síntomas. Además se suele utilizar algún compuesto preparado en la farmacia para secar antes las lesiones.

Dado que no es seguro al 100% que el herpes tipo 1 no pueda llegar a producir lesiones genitales, se recomienda la abstención de relaciones sexuales orogenitales cuando existan lesiones activas.

Un comentario en “Herpes labial

  • hola, mi pregunta es la siguiente…si tengo un herpes en el labio y me puse saliva en mis genitales existe el riesgo de que me salga herpes en los genitales? me urge saber la respuesta gracias.

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