Asma durante el embarazo

Alergias, Embarazo y lactancia, Enfermedades respiratorias
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Siendo el asma una enfermedad frecuente, no debe sorprender que hasta un 7 % de las embarazadas puedan sufrirlo durante el mismo.
Alrededor de una quinta parte de las asmáticas sufrirán una reagudización durante el embarazo, aunque menos del 10% de ellas deberán quedar hospitalizadas por esa causa.

El curso del asma durante el embarazo no es predecible, y se dice que de una forma genérica, un tercio permanece estable, otro tercio mejora y otro tercio empeoran, pero se sabe que las pacientes que sufren de base un asma más grave (afortunadamente las menos), tienen un 50 % de probabilidades de sufrir una reagudización durante su embarazo.

Lógicamente, si se presentan crisis de asma durante el embarazo, aumenta el riesgo de complicaciones, ya que el descenso de las cifras de oxígeno en sangre secundario a la crisis asmática altera la normal nutrición del niño y de la placenta, y se suma a la anemia del embarazo y al efecto del útero grávido sobre la función pulmonar, para poner en peligro también la salud de la madre.
También se produce un aumento del esfuerzo cardiaco al tener que funcionar con menores cifras de oxígeno en sangre.

¿Qué complicaciones se presentan con mayor frecuencia?:
Posibilidad de malformaciones, enfermedad hipertensiva (preeclampsia y eclampsia), hemorragias
También la posibilidad de presentar placenta previa, retraso del crecimiento intrauterino junto con un número aumentado de niños de bajo peso al nacer y/o prematuros, y necesidad de realizar más cesáreas.

Estas complicaciones son menores cuanto mas concienciada está la paciente del problema que sufre y se vigila y toma la medicación correctamente.

¿Puede tratarse  el asma durante el embarazo como se hace en pacientes no gestantes?: si, ya que aunque los fármacos pasan la barrera natural de la placenta, apenas presentan efectos secundarios sobre el feto, siendo mayor el riesgo de las sucesivas crisis que el de la medicación.

Tanto los broncodilatadores beta2 adrenérgicos de corta acción (salbutamol, terbutalina…), como los corticoides inhalados (budesonida) pueden ser usados durante el embarazo, y también durante la lactancia.

Deben evitarse, si es posible, los corticoides orales durante el primer trimestre del embarazo, ya que se han asociado a un riesgo mayor de presentar paladar hendido en los recién nacidos. También parece que aumentan el riesgo de sufrir enfermedad hipertensiva del embarazo (preeclampsia), partos pretérminos y/o bajo peso al nacer.

Es importante que la asmática embarazada reciba educación adecuada sobre estilos de vida, como evitarlos irritantes (alergenos, tabaco…), como reconocer los síntomas de la agudización, como tomar correctamente el tratamiento.
Es conveniente proveerles de Peak-flow, o medidores del pico espiratorio máximo, e instruirles como realizar una gráfica diaria para detectar precozmente alteraciones y conseguir que consulten antes de que la crisis esté demasiado instaurada.

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