Cuidado de los pies en los diabéticos

Diabetes
Pies con chancletas
Pies con chancletas

En el conjunto de las complicaciones a largo plazo que la diabetes puede producir, la afectación de los vasos sanguíneos (arterias) y de los nervios periféricos, son las más comunes.

La afectación de las arterias produce que el riesgo sanguíneo llegue mal a determinados órganos y a las extremidades, lo que produce efectos indeseables, como son la mayor facilidad para producirse heridas, y el  retraso o mala cicatrización de las mismas, que si se complican con infecciones (también más frecuentes en la diabetes), pueden llegar a la pérdida de dedos, parte del pie, e incluso la extremidad.

La afectación de los nervios produce disminución de la sensibilidad, lo que a su vez favorece que se produzcan heridas con mayor facilidad, al no tener el mecanismo de defensa del dolor, que hará que retiremos la extremidad del elemento lesionante (por ej. una fuente de calor cercana).
También pueden producir síndromes dolorosos.

Los factores que previenen estos problemas, son dos; el mantener las cifras de glucemia (azúcar en la sangre) lo más normales posibles, ya que se sabe que el daño se produce con niveles persistentemente elevados de glucemia, y el cuidado local de las extremidades, sobre todo los pies, evitando los factores locales que contribuyan a la aparición de lesiones, o que empeoren estas.

Para mantener los niveles adecuados de glucemia, además de la dieta y el tratamiento, es fundamental la práctica de ejercicio aeróbico (por ej. caminar 60 minutos al día por terreno llano), que además de contribuir a bajar los niveles de glucemia por consumir azúcar, mejora la circulación de las extremidades, al estimular la apertura de nuevos vasos sanguíneos en las extremidades. Esto es extremadamente importante si ya existe un déficit circulatorio previo, ya que esas colaterales pueden suplir la circulación del vaso obstruido.

También debe evitarse el hábito de fumar, ya que produce lesión añadida sobre los vasos sanguíneos.

Respecto al mantenimiento local de los pies, se deben seguir minuciosamente unas medidas:
Revisión periódica de los pies, buscando rozaduras, durezas y heridas. Si hay callos, no intentar eliminarlos nosotros, sino acudir a un podólogo profesional.
Corte de uñas con regularidad, evitando apurar mucho para evitar lesiones (utilizar tijeras de punta roma). Para evitar las lesiones por las puntas de las esquinas, se ajustarán mediante el uso de una lima de uñas.
Higiene correcta, con lavado diario con agua templada (a unos 37ºC), y un jabón suave. Posteriormente secarlos con una toalla suave o trapo de algodón, sin frotar, y mejor, secarlos con el secador, para evitar que quede humedad entre los dedos, lo que favores las excoriaciones y las sobreinfección por hongos. El secador debe utilizarse a temperatura suave, para evitar posibles quemaduras.
• Se puede utilizar una crema suave de lanolina para las durezas del talón, pero no ponerla nunca entre los dedos (favorece la humedad y sobreinfección por hongos).
Cambiarse diariamente de calcetines, y que sean transpirables (de algodón o lana). No deben tener bandas para el ajuste, para evitar las lesiones por las presiones de dichas bandas. No andar sin calcetines, ya que el calzado puede producir fricción y heridas secundarias.
• El zapato debe ser cómodo, sin provocar rozaduras, pero tampoco excesivamente  suelto, y sin tacones elevados. Deben ser de piel de calidad (transpirarán mejor), nunca de plástico, ya que recocerán los pies y favorecerán las colonizaciones por hongos. Es conveniente tener varios pares, para garantizar un adecuado recambio y mantenimiento del calzado. Si es nuevo, utilícelo solamente unos minutos cada día, para acostumbrarse y que se vaya ablandando.
Evitar estar cerca de fuentes de calor (calefacciones) que inadvertidamente puedan producir lesiones.
• También es importante tener en cuenta la temperatura ambiental antes de salir del domicilio, evitando que los pies se queden fríos, o pasen excesivo calor.
En caso de aparecer lesiones en los pies, o simplemente, enrojecimientos que avisen de la aparición de posibles lesiones en el futuro, consulte con su médico.

Deja un comentario