Herpes zoster

Cuidado y enf. del anciano, Enfermedades de la piel, Enfermedades infecciosas

El herpes zoster es una lesión que aparece en la piel, como consecuencia de la reactivación del virus de la varicela-zoster.
Cuando se pasa la varicela de niño, el virus queda latente en los ganglios nerviosos. Normalmente, no se reactiva, pero puede hacerlo, produciéndose el cuadro del herpes zoster.
Esta enfermedad produce la aparición de lesiones rojizas sobre la que se producen vesículas (ampollas).

Característicamente solo aparece en un lado del cuerpo (habitualmente en el tórax o abdomen, aunque también puede aparecer en las piernas o en la cara), y en una zona localizada y en forma de banda (sigue el trayecto del dermatoma cutáneo correspondiente al trayecto del nervio sensitivo).
Se acompaña de dolor de características quemantes, más o menos intenso (en algunos casos llega a ser muy severo), y puede quedar en forma de dolor crónico (denominada neuralgia postherpética).
Normalmente dura unos diez días, y suele curar sin cicatrices.

Es más frecuente en personas ancianas, y en ellos se debe estar atento y descartar que no haya alguna enfermedad grave subyacente (cáncer, infecciones…), ya que la bajada de defensas que producen estas enfermedades favorecen la reactivación del virus.
Esto no quiere decir que un anciano que lo padezca obligatoriamente tenga que tener un cáncer subyacente, ya que de por sí, el zoster es más frecuente en los ancianos, pero si que se debe realizar una correcta historia clínica que incluya una exploración del paciente.

Previamente a su aparición, el paciente suele notar molestias en el trayecto donde saldrá.
Suelen ser leves, pero en algunos casos, el dolor comienza un par de días antes de que aparezcan las lesiones, y si es fuerte, puede llegar a confundirse con un dolor originado en el corazón, lo que lleva a que algunas veces se confunda con una angina de pecho o un infarto. Posteriormente, cuando se ve que el electrocardiograma y las pruebas de laboratorio descartan el infarto y sobre todo, cuando aparecen las lesiones, se diagnostica el zoster definitivamente.

Además del riesgo de que quede una neuralgia postherpética, también se corre peligro de que se infecten las lesiones, y si la región afectada es la cara, que se produzca afectación del ojo produciendo una queratitis herpética.

En casos de pacientes inmunodeprimidos (por ej. transplantados, enfermos con VIH) la afección puede diseminarse afectando al cerebro (meningitis o encefalitis), a los pulmones (neumonitis), corazón (miocarditis)…
En este tipo de pacientes que sufren estas complicaciones tan graves, el ingreso hospitalario es obligado para tratamiento intravenosos con antivíricos.

Como tratamiento para demás los pacientes existen unas medidas básicas y otras específicas para el virus.
Dentro de las primeras, es evitar la infección de las heridas que dejan las ampollas al reventarse.
Para ello es necesario usar ropa que no apriete ni roce, y lavar la zona con agua y jabón. Además, la higiene de las manos es fundamental para no transmitir gérmenes al paciente.
Se puede pedir en la farmacia que nos preparen una solución de calamina, que actúa como antiséptico y contribuye a secar las lesiones y acortar la duración del cuadro.
Otras medida básica es mitigar el dolor, ya que se sabe que es más frecuente que quede una neuralgia postherpética en los pacientes en los que su dolor no ha sido tratado correctamente.
Se utilizan analgésico tipo paracetamol, y si no es suficiente, se asocia codeína para potenciar su efecto.

Como medidas específicas contra el virus se pueden utilizar antivíricos tipo el famciclovir o aciclovir (tiene menos absorción intestinal), o de otra familia similar por vía oral.
El uso precoz de estos fármacos disminuye la duración del cuadro, y parece que disminuye la incidencia de neuralgia postherpética en pacientes ancianos (sobre todo si no pasan más de 72 h desde el comienzo del cuadro).
El problema es que la mayoría de los pacientes acuden al médico cuando ya las lesiones se han instaurado, por lo que no suele ser efectivo.
Por ello, no se recomienda utilizarlos en personas jóvenes (menores de 55 años) a no ser que sufran alguna enfermedad que los debilite, la localización sea problemática (por ej. localización oftálmica), o el dolor sea muy severo, ya que parece disminuirlo con el tratamiento.

Un comentario en “Herpes zoster

  • HOLA … TENGO MUCHAS RONCHAS EN EL ABDOMEN QUISIERA SABER SI ES ALGO SERIO TE UN POCO DE ESCALOFRIO AL RASCARME NO TENGO VOMITOS SOLAMENTE MUCHA COMEZON

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