La alimentación, factor fundamental para llevar una vida saludable

Consejos de salud

Para mantener un estilo de vida saludable se recomienda seguir una serie de sencillos recursos para cuidar la salud que pueden ayudar a mejorar el estado físico y psíquico. En general, se suele incidir sobre la salud física pero es evidente que el bienestar emocional está relacionado de forma directa con nuestro estado de salud e incluso nuestra apariencia. Sentirse bien físicamente y con uno mismo son los pilares fundamentales para llevar una vida plena.

Los principios básicos para llevar una vida saludable se pueden resumir en evitar el sedentarismo y realizar actividad física de forma regular, llevar una alimentación sana y equilibrada, evitar el consumo excesivo de alcohol y dejar de fumar.

De entre todos estos factores la alimentación es sin duda el que más inquietudes despierta ya que no sabemos a ciencia cierta que alimentos se consideran sanos o saludables o que influencia tiene sobre nuestro organismo el excesivo consumo de un determinado producto o la carencia del mismo en nuestra dieta.

La composición precisa de una alimentación saludable, variada y equilibrada depende de factores personales (edad, sexo, actividad física que se realiza) y de factores culturales (clima, alimentos disponibles, tradición gastronómica). No obstante, los principios de una alimentación sana en adultos son siempre similares. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda:

  • Comer al menos 5 porciones al día (aprox. 400 gramos) de frutas y hortalizas. Las patatas y otros tubérculos no se consideran como frutas ni hortalizas.
  • Limitar el consumo de azúcar a menos del 10% de la ingesta calórica total (menos de 50 gramos al día)
  • Limitar el consumo de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria. Entre las grasas es recomendable consumir grasas no saturadas (pescado, frutos secos o aceite de girasol u oliva) que grasas saturadas (carne grasa, mantequilla, queso). Las grasas industriales del tipo trans presentes en la comida rápida, los pasteles, las pizzas y muchos alimentos procesados deberían evitarse.
  • Limitar el consumo de sal a menos de 5 gramos al día y si es posible consumir sal yodada.

Siguiendo estas recomendaciones y teniendo un peso o índice de masa corporal adecuado se considera que se está llevando un estilo de vida saludable.

Alimentos específicos para afecciones concretas

Hoy en día, muchos de los problemas o afecciones de salud que padecemos son tratados exclusivamente con medicación. Cada vez más personas en los países desarrollados padecen colesterol elevado, hipertensión o diabetes. Son circunstancias de riesgo que preocupan a quien las padece y en los que la alimentación tiene gran influencia.

Reducir el consumo de grasas (sobre todo saturadas) ayuda a reducir los niveles de colesterol elevado que pueden causar un futuro problema cardiovascular. La reducción del consumo de sal mejora los niveles de tensión arterial y la reducción del consumo de azúcar puede paliar los efectos de padecer diabetes tipo II. Siguiendo, por tanto, una dieta adecuada se puede reducir nuestra dependencia farmacológica.

Además es bueno saber que existen alimentos que ayudan en enfermedades o situaciones muy concretas:

  • Alimentos que contienen vitamina A (zanahorias, calabaza, acelgas, espinacas y otras verduras de hoja verde)  fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a protegerse frente a las infecciones respiratorias
  • Alimentos que contienen vitamina C (naranja, fresas, guayaba, tomates)  son adecuados para combatir los resfriados.
  • Alimentos que contienen hierro (los frutos secos, las legumbres o la carne de vacuno) pueden ayudar a las personas que padecen anemia.
  • Alimentos diuréticos (piña, sandía, uvas, espárragos, perejil o tomate) favorecen la eliminación de líquidos corporales y evitan la formación de cálculos o piedras en el riñón.
  • Los alimentos ricos en calcio (lácteos y cereales) ayudan a fortalecer los huesos y combatir la osteoporosis.

Por ello, es importante destacar que si padecemos algún tipo de dolencia o somos más sensibles a contraer determinadas enfermedades, podemos a través de la dieta y de alimentos de diario tratar de paliar sus efectos.

Por último, señalar que también se puede recurrir a la medicina natural, que utiliza plantas medicinales (mejorana, malva, drosera, etc…)  para muchos tratamientos que han demostrado su eficacia durante miles de años.

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