La incidencia y mortalidad por cáncer seguirá creciendo en España

Cáncer

– El próximo martes, 4 de febrero, se celebrará el ‘Día Internacional contra el cáncer’, una de las principales causas de muerte del último siglo, y que según estimaciones oficiales, seguirá creciendo durante los próximos años, sobre todo entre las personas más mayores. Con motivo de esta efeméride, Pulsomed.com se une a la iniciativa y aprovecha para destacar algunos aspectos sobre esta enfermedad que puede afectar a cualquier persona

El cáncer es un grupo de más de 200 enfermedades distintas, en las que se produce un crecimiento anormal de las células hasta convertirse en masas de tejidos llamados tumores. Esta afección representa una de las principales causas de muerte del último siglo, con una incidencia de 215.534 casos en España en el año 2012, según el informe GLOBOCAN 2012, realizado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el organismo especializado para el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según este mismo documento, que contiene los datos del año 2012, los más actualizados a nivel mundial sobre incidencia de la enfermedad, el riesgo de presentar cáncer antes de los 75 años de edad es de 25,1%, y la predicción para 2015 es de 227.076 casos, con un crecimiento de nuevos casos que se producirá en mayor medida entre los mayores de 65 años. Por sexos, la incidencia es mayor entre los hombres, así como también lo es el incremento previsto para 2015. Respecto a la mortalidad por cáncer en nuestro país hace dos años, el número de muertes fue de 102.762 (3/4 partes con más de 65 años), y la predicción para 2015 es de 108.390 personas fallecidas por cáncer.

Tres de los cánceres más frecuentes en España en el año 2012 entre ambos sexos fueron el cáncer colorectal, de próstata y de mama. En el primero, el cáncer de colon, existe una herencia familiar que se trasmite por un gen, y sus portadores pueden ser detectados y tratados muy precozmente. Esta detección es fundamental, por lo que se deben realizar exploraciones preventivas como el tacto rectal, la rectoscopia y colonoscopia, sobre todo en las personas que tienen factores de riesgo (pólipos en el colon, colitis ulcerosa) o herencia familiar de cáncer de colon.

El cáncer de próstata, por su parte, es la segunda causa principal de muerte por cáncer en los hombres, después del cáncer de pulmón. Este tipo de la enfermedad se da con mayor frecuencia en hombres mayores, ya que la próstata sigue creciendo durante la mayor parte de la vida, de forma que es muy frecuente presentarla a partir de los 60 años. El cáncer de próstata crece lentamente, y cuando se desarrolla muy a finales de la vida, como es habitual, la repercusión de la enfermedad puede ser mínima. De hecho, muchos hombres con cáncer de próstata mueren con el tiempo por causas no relacionadas con el cáncer mismo.

El cáncer de mama es una enfermedad en la cual se desarrollan células cancerosas en los tejidos de la mama. Existe una predisposición familiar que se trasmite a través de los genes (en los cromosomas), siendo del 5 al 10 por ciento de todos los casos de trasmisión hereditaria. Otro factor que predispone al cáncer de mama es el uso de los anticonceptivos hormonales. La prevención más eficaz del cáncer de mama, al igual que en los demás, es la detección precoz, por lo que la autoexploración de las mamas de forma periódica es fundamental. Además, a partir de los 50 años es recomendable realizarse una mamografía cada dos años, ya que esta exploración detecta pequeños tumores que pueden pasar desapercibidos en la anterior.

Causas y tratamientos

Entre las principales líneas de investigación en la lucha contra el cáncer, una de las más importantes es la que se dirige hacia su prevención. Para ello, es fundamental identificar los factores que participan en el origen del cáncer y su desarrollo posterior. En este sentido, se ha señalado que los factores endógenos (de la propia persona) serían responsables de un 20% de los cánceres, mientras que en el 80 restante podrían intervenir factores medioambientales, como el tabaco (responsable de 20-30% de los tumores en el hombre y de 5-10% en la mujer), virus o radiaciones, entre otros, que en conjunto explicarían el origen de un 20 a un 30% de los cánceres. Aún quedaría un 30-35 por ciento de tumores de causa desconocida, entre los que se encuentran gran parte de los cánceres más frecuentes, como el de colon-recto, mama o próstata.

Las posibilidades de supervivencia al cáncer dependen del lugar del cuerpo en que se encuentre el tumor y del tipo de tratamiento utilizado. De este modo, existen diferentes formas de tratar el cáncer, entre ellas la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Para el tratamiento del cáncer, el médico puede utilizar un sólo método o una combinación de varios. La cirugía es el tratamiento más común para extirpar un tumor maligno en el cáncer de mama, y si aparecen células malignas, se necesitará un tratamiento adicional, bien con medicamentos o bien con radiaciones. Todos los casos son diferentes, por lo que el experto deberá considerar el tamaño del tumor, su localización, tipo de cáncer, comparar el tamaño y ver si ha crecido y cuánto, para evaluar las posibilidades quirúrgicas.

La quimioterapia, por su parte, es un tratamiento para tratar el cáncer mediante medicamentos que se utilizan para matar los microorganismos (bacterias, virus, hongos) y las células cancerosas. Sin embargo, la quimioterapia tiene muchos efectos colaterales de gran variedad e intensidad, ya que este tratamiento lesiona o destruye algunas células normales, como las de la sangre o las del pelo, que son las que suelen sufrir principalmente sus efectos secundarios.

La radioterapia es la técnica de tratamiento del cáncer mediante radiaciones, y al igual que la anterior, es activa en la maduración y crecimiento de las células. De este modo, como las cancerosas son más activas y crecen más rápido que las normales, suelen ser más sensibles a las radiaciones y por ello son destruidas con más facilidad. En este caso, también pueden verse afectadas las células de la piel y del pelo, por lo que suelen ser frecuentes la caída de cabello y las quemaduras en la piel. Las radiaciones pueden ser utilizadas como tratamiento único, asociado a la quimioterapia o bien servir para reducir el tamaño de ciertos tumores para que luego puedan ser extirpados mediante cirugía. En otras ocasiones se utiliza como tratamiento secundario para eliminar los residuos de tumor que queden tras una cirugía o una quimioterapia. No siempre se utiliza como tratamiento curativo, a veces es tan solo un tratamiento conservador, es decir que limite el tamaño de los tumores para mejorar la calidad de vida del paciente afectado de cáncer.

En el cáncer, el dolor aparece por la presión del tumor canceroso sobre los huesos, los nervios o los órganos del cuerpo. El tratamiento más frecuente para paliar el dolor son los analgésicos, aunque a veces también se utilizan la cirugía, la radioterapia y otros tratamientos para un mayor alivio. Estas técnicas tienen diferente efecto en cada persona, por lo que para seleccionar el medicamento es importante conocer los antecedentes del paciente. En general, no se debe esperar hasta que el mal sea intenso antes de tomar los medicamentos prescritos, ya que el daño es mas fácil de controlar cuando es leve que cuando es severo. Se deben de tomar los medicamentos regularmente como lo indique el medico.

Para complementar y ampliar esta información, puede visitar nuestra página web ‘www.tuotromedico.com’, en la que encontrará los apartados relativos a esta enfermedad ‘Cáncer. Generalidades’, ‘Cuidados paliativos’, o ‘Test del cáncer de mama’, entre otros, y en los que se explican al detalle los síntomas, diagnósticos y tratamientos de prevención de la enfermedad. La web también cuenta con una guía dedicada exclusivamente a esta afección: Cáncer.

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