Infecciones alimentarias por Campylobacter Jejuni

Enf. del aparato digestivo, Enfermedades infecciosas

Las infecciones por la bacteria Campylobacter Jejuni son cada vez más frecuentes como causantes de toxoinfecciones de origen alimentario.
Actualmente se sabe que producen más del doble de casos de gastroenteritis que la salmonella o la shigella, que tradicionalmente se consideraban los causantes de este tipo de infecciones.

Desde el desarrollo de medios diagnósticos más adecuados, se ha ido revelando el importante papel que desempeña esta bacteria en las infecciones alimentarias. Por tanto, según ha ido aumentando la sospecha de su presencia, ha ido aumentando el número de diagnósticos de esta infección.

El ser humano no es portador de la misma, localizándose en aves y, sobre todo, en pollos que la llevan en su intestino como portador sano. También puede encontrarse en otros animales de granja y sus productos, como la leche. Por su alta resistencia también puede encontrarse en el agua sin tratar y contaminar al ser humano si éste la consume.

La infección se evita mediante la adecuada cocción de la carne de pollo, pasteurizando la leche y clorando el agua. Es importante que una vez cocinados, estos alimentos no contacten con otros crudos que puedan transmitir la enfermedad, por ej. si se cortan sobre una tabla de picar en la que previamente se haya manipulado alimento contaminado.

Si se consume carne cruda o, pollo mal cocinado la bacteria no se destruirá, y la infección es posible.

Produce un cuadro clínico de diarrea con abdominal acompañando de fiebre y dolor de cabeza, que suele aparecer a los dos o tres días de haber consumido el alimento en mal estado. Este cuadro suele durar una semana, suele ser autolimitado, y cura sin secuelas.

En embarazadas, la infección puede provocar abortos durante el segundo trimestre, y provocar partos prematuros.

En algunos pacientes el cuadro puede ser más grave con afectación del estado general y pudiendo producir diarrea sanguinolenta, llegando a dar un cuadro grave (megacolon tóxico), aunque este suele presentarse más en personas con problemas de inmunidad.

El diagnóstico se hace mediante el estudio y aislamiento de la bacteria en las heces.

Aunque no está claramente demostrado, parece ser que con el tiempo se va desarrollando una inmunidad hacia este proceso.

Los cuadros típicos sin afectación del estado general de quien sólo un tratamiento sintomático; reponer líquidos, bajar la fiebre, etc…

Si el paciente presenta copiosa diarrea (o vómitos) que impiden la rehidratación oral correcta, esta debe hacerse por vía intravenosa en el Hospital.

Si el paciente está inmunodeprimido, el sangrado por las heces es importante, la diarrea es duradera o el estado general del enfermo es malo debe plantearse tratamiento antibiótico.

Deja un comentario