Colelitiasis, o piedras en la vesícula

Cirugía y procedimientos, Enf. del aparato digestivo

La colelitiasis se denomina a la formación de cálculos (“piedras” formadas por la acumulación de cristales de una determinada sustancia) biliares dentro de la vesícula.

En muchos casos, no hay una verdadera “piedra”, sino lo denominado “barro biliar”, que puede dar igualmente síntomas a pesar de su pequeño tamaño.

Es una enfermedad muy frecuente, lo que ocurre es que en muchos casos no da síntomas, o estos son mínimos, y el enfermo no les da importancia (por ejemplo, digestiones “pesadas” o lentas, nauseas, ardor…), por lo que no se busca su diagnóstico.

Se calcula que hasta el 10 % de la población los sufre, y es frecuente que se encuentren al hacer una ecografía abdominal, realizada por molestias abdominales, o por otra causa ( en este caso se dice que son un “hallazgo”). Con la edad, su frecuencia aumenta, y según estudios, hasta el 30-50 % de las personas mayores de 70 años podrían sufrirla.

Normalmente son cálculos formados por colesterol (hasta en el 80 % de los casos), o por pigmentos de la bilis.

La colelitiasis es más frecuente en las mujeres (proporción mujer a hombre de 4:1), y son factores predisponentes la obesidad, la toma de anticonceptivos, las dislipemias, la diabetes, los cambios rápidos de peso, algunas enfermedades de la sangre (al destruirse los glóbulos rojos con mayor velocidad, favorecen la formación de cálculos pigmentarios de bilirrubina), infecciones de la vía biliar, y la edad avanzada.

En muchos casos permanecen asintomáticos: a los 10 años, menos del 25 % tiene síntomas, y de estos, solo alrededor del 10 % desarrollan complicaciones.

El cuadro típico sintomático de cálculos en la vesícula biliar sería el cólico biliar o hepático, que se caracteriza por dolor en el epigastrio o hipocondrio derecho, que se irradia al omóplato, frecuentemente, de aparición nocturna. Aparece como consecuencia acompañado de nauseas y vómitos, y sin fiebre acompañante.
Es consecuencia de la obstrucción por la piedra del conducto cístico que evacua la bilis desde la vesícula al intestino.

El problema es que una vez que comienzan con síntomas, recidivan casi todos los enfermos, presentando cuadros de cólicos biliares de repetición, y además la obstrucción parcial del conducto por las piedras favorece la aparición de infecciones en la vesícula (denominadas colescititis), y si obstruyen el conducto común de evacuación de la bilis y los jugos provenientes del páncreas, estos refluyen hacia el propio páncreas, favoreciendo la inflamación de este (denominada pancreatitis).

Los análisis pueden no mostrar alteración alguna, así como la radiografía de abdomen siendo la ecografía la prueba que los detecta.

Como la mayor parte son asintomáticas, no se suele plantear la intervención, a no ser que aparezcan síntomas o complicaciones que aconsejen hacerla.

En algunos pacientes parece aumentar su posibilidad de sufrir un cáncer de vesícula, por lo que sí son de este grupo, se indica la extirpación. Este grupo de mayor riesgo son los pacientes que sufren de litiasis múltiples superiores a 3 cms, y en los que la vesícula esté calcificada.

La aparición de modernas técnicas de laparoscopia, minimizando el riesgo anestésico y de complicaciones de la intervención, han simplificado esta y aumentado el número de pacientes que se animan a intervenirse.
Durante esta intervención pueden surgir complicaciones que obliguen a transformar la laparoscopia en cirugía abierta durante el transcurso de la intervención, hasta el 5 al 10 % de los casos.

Una vez intervenidos, y eliminada la vesícula, ceden los síntomas, aunque un porcentaje cercano al 5 % sufre el denominado síndrome postcolecistectomia, que consiste en molestias abdominales similares a cuando se sufrían las piedras.
Si las molestias son importantes y se vuelve a estudiar al paciente, en un porcentaje de ellos se encuentran pequeñas litiasis residuales en el canal que lleva la bilis del hígado al intestino (colédoco). Es la denominada coledocolitiasis, que puede intentar eliminarse mediante técnicas endoscópicas.

Si existe un alto riesgo para la intervención quirúrgica por el estado previo del paciente, o simplemente el paciente rechaza esta, se puede intentar resolver los cálculos mediante un tratamiento médico con ácidos biliares por vía oral. Este tratamiento durará meses, y sólo es eficaz en cálculos que no contienen calcio. Estas sales reducen la secreción biliar del colesterol y por tanto impiden el depósito de éste en la vesícula. Es eficaz en menos de 50% los pacientes, y la recidiva suele ser la norma una vez se ha interrumpido el tratamiento.

La litotricia, al contrario del riñón, no es una técnica indicada, excepto en casos de cálculo único, ya que la fragmentación de los cálculos puede dar numerosas complicaciones favoreciendo la aparición de una pancreatitis, y además presenta también una alta tasa de recidivas.

2 Comentarios

  • mi madre tiene poliglobulia y quisiera saber si se puede operar de la vesicula un medico en cochabamba le dijo que por ningun motivo se aga operar , quisiera saver que hacer gracias

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