Terapia para los problemas sexuales

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La sexología es la ciencia que estudia la sexualidad del ser humano, desde el enfoque de la diferencia de género; masculino y femenino, y como se relacionan entre sí. El abordaje de esta ciencia se ha realizado desde la perspectiva sociocultural, fisiológica, antropológica y psicológica, siendo esta última la terapia más recurrida en la actualidad por las parejas con problemas en su relación sexual. Es aquí donde entra en juego la figura del sexólogo o sexóloga.

Un sexólogo o sexóloga es un profesional que interviene en la orientación y educación sexual, y en el intento de resolver problemas sexuales y de pareja. Además, los sexólogos estudian e investigan la sexualidad humana y realizan labores de difusión de información sexológica.

El sexólogo o sexóloga puede tratar diversas anomalías y problemas; una de las técnicas que más emplean es la terapia sexual de pareja.

La terapia de pareja puede ayudar en aquellos casos que por motivos físicos, psicológicos o sexuales, una o ambas partes de la pareja encuentran dificultades a la hora de relacionarse sexualmente. Es un rasgo común que las parejas con el tiempo sientan que su relación sexual se ha estancado o que necesiten ayuda para mejorar su actividad sexual. También hay casos en los que una de las dos partes de la pareja desea una actividad sexual mayor que la otra, habiendo un desequilibrio en el deseo. Otros motivos por los que las parejas acuden a terapia sexual son la impotencia sexual, la eyaculación precoz, la anorgasmia y problemas relacionados con traumas por haber recibido abusos sexuales.

La terapia, a través de sus sesiones, puede conseguir que la pareja vuelva a gozar de una actividad sexual plena, y conseguir entendimiento mutuo y recíproco de ambas partes. Además, puede restablecer el equilibrio en el deseo sexual, la confianza y la autoestima de la pareja.

El sexólogo o sexóloga a través de la terapia, intentará restaurar la confianza sexual y eliminar los problemas sexuales de la pareja, pero el éxito de las terapias no depende únicamente del terapeuta, sino también de la pareja y el esfuerzo que esta desempeñe.

Ya en la consulta del sexólogo o sexóloga, durante la primera sesión, la pareja expone las anomalías o problemas que encuentran en su relación; siempre bajo un ambiente relajado y cómodo donde sentirán una rápida confianza hacia el terapeuta. Pese a que la pareja no sepa exactamente cuál es el problema y esto suponga una dificultad añadida, el sexólogo o sexóloga tratará de identificarlo según el relato expuesto por la pareja.

Una vez encontrado el o los problemas, el terapeuta aplicará la terapia más adecuada para la pareja, y determinará cuantas sesiones considera necesarias aproximadamente para establecer una relación sexual estable en la pareja.

Siempre que el problema sea de tipo psicológico, el terapeuta lo abordará desde el diálogo. En caso de que el problema sea de tipo físico y el terapeuta además sea médico, identificará cuales son las causas del problema y podrá dar un tratamiento específico para su solución.

¿A cuántas personas afectan los problemas sexuales?

Los últimos estudios llevados a cabo por sexólogos y sexólogas en España informan de que más de un 50% de las mujeres y el 20% de los hombres no se encuentran satisfechos con su vida sexual. En la mayoría de los casos el motivo es la disfunción sexual. En los hombres se corresponde con la disfunción eréctil, que coloquialmente se conoce como impotencia. En las mujeres, la aversión o elusión al contacto sexual que coloquialmente se conoce como pérdida de libido. Sin embargo, pese a los buenos resultados obtenidos en las terapias, los datos muestran que tan solo un tercio de los afectados recurren a ayuda profesional.

Los problemas sexuales pueden tener un origen físico o psicológico y en escasas ocasiones se puede presentar un diagnóstico mixto. La primera medida ante un problema de tipo sexual es tratar de identificarlo para poder encontrar las causas y pautar el tratamiento adecuado.

Problemas físicos. Pueden tener un origen multicausal como:

  • Deficiencias hormonales: déficit de andrógenos, testosterona o estrógenos.
  • Enfermedades crónicas: tumores, esclerosis múltiple y neuropatía diabética.
  • Desórdenes endocrinos: glándula suprarrenal o pituitaria, problemas de tiroides.
  • Problemas relacionados por el consumo de fármacos y sustancias adictivas: medicamentos psicoterapéuticos, estimulantes, narcóticos, alcohol, nicotina, antihipertensivos y antihistamínicos.
  • Problemas circulatorios.
  • En la mujer: dolor vaginal, bartolinitis, etc.
  • En el hombre: enfermedad de peyronie, espermatocele, hidrocele, priapismo, etc.

Problemas psicológicos. Según los estudios llevados a cabo por los profesionales en sexología, el 94% de los casos en los que se encuentran problemas y trastornos en el ámbito sexual, son de origen psicológico:

  • Personal: Falta de autoestima, miedos, traumas, culpa, vergüenza
  • En pareja: Problemas de comunicación, falta de confianza

Una vez identificado el problema, con esfuerzo de la pareja y siguiendo las recomendaciones de un sexólogo o sexóloga, en la mayoría de casos el problema irá disminuyendo hasta que desaparezca.

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