Depresión, siempre en manos de especialistas

Consejos de salud, Enfermedades neurológicas

¿Qué es?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo en el que se padece una profunda tristeza, que inhibe funciones psíquicas y en ocasiones hasta físicas. Puede derivar en trastornos neurodegenerativos y está considerada como una enfermedad que necesita tratamiento; de no ser así, puede evolucionar afectando a sentimientos, pensamientos, comportamiento e incluso a la salud física.

Causas:
Para determinar las causas de una depresión, ha de haber un diagnóstico clínico que determine su origen, dado que se considera una enfermedad y debe ser tratada por especialistas.

En líneas generales, el origen es multifactorial y puede estar vinculado a:

  • Factores biológicos: inactividad física, obesidad, tabaquismo, mala alimentación, intolerancias alimentarias, atopia, sueño, ciertos medicamentos, uso de alcohol y drogas, padecer otras enfermedades, deficiencia de vitamina D12.
  • Factores genéticos: herencias genéticas depresivas que pueden ser transmitidas familiarmente.
  • Factores psicosociales: traumas no solventados, trastornos afectivos sin solucionar, estrés, experiencias trágicas, contexto social, aspectos de la personalidad.

En ocasiones se presentan cuadros clínicos depresivos cuando el paciente no nota una anomalía en su vida cotidiana, y todo le marcha bien; es una posibilidad. Enfermedades con tiroides tiroides, neurológicas y cáncer pueden derivar en depresión debido a un mal ajuste en la dosis de su medicamento. Al reajustar la dosis por el especialista la depresión desaparecerá.

Síntomas:
Las personas que padecen depresión sienten a diario un conjunto de sensaciones, siempre psíquicas y en algunos casos físicas también, que en su conjunto generan la enfermedad depresiva. Es importante hacer una introspección de las sensaciones para relacionarlas con los posibles síntomas que pueden ser producto de una depresión.

  • Síntomas físicos: pérdida de energía, cansancio continuo, aumento o pérdida de peso, dolores de cabeza y generales en todo el cuerpo, problemas digestivos o gástricos.
  • Síntomas psíquicos: Tristeza, tono bajo de voz, facilidad y espontaneidad para el llanto, pesimismo, inquietud, hipocondría, ansia, trastornos del sueño, cambio del aspecto personal, disminución de la atención, pérdida de interés en cosas que antes le gustaban, infravaloración, pensamientos en muerte o suicidio, problemas sexuales.

Pese al reconocimiento e identificación de los síntomas, es el médico especialista quien diagnostica al paciente si realmente se está dando un caso de depresión.

Tipos de depresión:
Según el diagnóstico del médico especialista, se puede dar uno de los siguientes tipos de depresión en el paciente.

  • Mental: La falta de claridad en el pensamiento, puede deberse a un aumento de estrés y a un descenso de la serotonina “hormona de la felicidad”. Esto produce una menor actividad mental llegando a alterar la atención, concentración, memoria…
  • Trastorno depresivo mayor: Agrupa la mayoría de síntomas y es el más común. Pérdida total de las ganas junto al impedimento del movimiento físico.
  • Distimia: Cambios bruscos de humor, ansiedad aguda, caída de la autoestima y desesperanza general.
  • Trastorno ansioso depresivo: La ansiedad genera la depresión de una manera moderada.
  • Depresión atípica: Irascibilidad ante cualquier situación junto a síntomas depresivos invertidos: aumento del apetito e hipersomnia.
  • Trastorno afectivo emocional: Mantiene una constancia en sus apariciones relacionado con los cambios en la luz, como en otoño e invierno. Presenta los síntomas habituales de una depresión junto a un aumento de la somnolencia y fatiga.
  • Trastorno bipolar: Cambios inusuales en el estado de ánimo hacia la irritabilidad junto a exaltaciones de las funciones mentales como, aceleración del pensamiento, gestos incontrolados, hiperactividad, inquietud e insomnio.
  • Ciclotimia: como su nombre indica presenta ciclos inestables de cambio de estado de ánimo, de la tristeza a la euforia y viceversa.

Grados de depresión: 
Cuando una depresión se manifiesta, lo puede hacer con intensidades diferentes según el cuadro clínico del afectado. Se consideran 3 grados de depresión.

  • Severa: Cuando el conjunto de síntomas impiden el desarrollo de la actividad diaria del afectado. Se presentan casi todos los síntomas.
  • Moderada: El conjunto de síntomas también impiden la actividad diaria normal, pero hay un grado menor de síntomas que en la depresión severa.
  • Leve: Realizar las actividades diarias resulta un gran esfuerzo para el afectado, mientras que presenta algunos síntomas de la depresión.

Como tratarla:
Ponerse en manos de un médico especialista lo antes posible para el diagnóstico y tratamiento, asegura una mayor rapidez en la recuperación del afectado. Además hacerlo cuanto antes ayuda a que la depresión no evolucione en caso de que pueda llegar a hacerlo.

Una vez comenzado el tratamiento y siendo este el correcto, en pocas semanas se podrá ver mejoría en el afectado. Los distintos tipos de tratamiento son:

  • Medicamentos antidepresivos
  • Psicoterapia
  • Combinación de medicamentos antidepresivos y psicoterapia

Cada tipo de depresión requiere de un tratamiento diferente, por eso es el médico especialista el que diagnostica y recomienda un tratamiento a cada afectado dependiendo de su cuadro clínico.

El tratamiento por lo general tiene dos fases:

  • Primera fase: tratamiento intensivo para lograr que los síntomas desaparezcan
  • Segunda fase: continuación del tratamiento tras la desaparición de los síntomas, para que la depresión no se vuelva a manifestar.

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